Las relaciones intergeneracionales son interacciones entre personas de diferente generación que viven un mismo tiempo. Estas beneficiosas relaciones cubren ciertas necesidades como pueden ser en las personas mayores, educar, enseñar, transmitir valores y costumbres culturales o dejar un legado. En los menores, se cubren necesidades como ser cuidado, tener identidad cultural, modelos positivos, aprender del pasado, etc.

En la actualidad, los escenarios políticos, sociales y económicos se configuran en torno a la edad (mercados de consumo especializados, actividades de ocio diferenciadas según la edad o instituciones sociales diseñadas para un grupo de edad concreto) y aíslan a nuestros mayores aumentando la distancia generacional.

Los programas intergeneracionales aumentan la interacción, cooperación e intercambio entre personas de distinta generación.

Con estos programas se consigue compartir habilidades, conocimientos y experiencias entre jóvenes y mayores. Sus objetivos son:

  • Promover el envejecimiento activo, la solidaridad intergeneracional y la vitalidad y dignidad de todas las personas, y esforzarse más por movilizar el potencial de las personas mayores.
  • Perseguir objetivos específicos en relación con el envejecimiento activo y la solidaridad entre las generaciones.
  • Promover actividades que sirvan para luchar contra la discriminación por razón de edad, superar los estereotipos relacionados con la edad.

Los programas se centran en mayores que ofrecen servicios a jóvenes o niños, jóvenes que ofrecen servicios a mayores y jóvenes y mayores que ofrecen servicios a la comunidad. Y los beneficios en las personas mayores pueden ser:

  1. Mejora de la autoestima.
  2. Cambios en estado de ánimo y aumento de vitalidad.
  3. Disminución de aislamiento y sentimiento de soledad.
  4. Aumento de oportunidades en acompañamiento.
  5. Integración en vida comunitaria.
  6. Seguir aprendiendo.

Fuente:

“Importancia de las relaciones intergeneracionales” Marta Gutiérrez Sánchez