La demencia vascular (DV) es un tipo de demencia que se presenta tras un daño cerebrovascular y produce deterioro cognitivo.

Para el diagnóstico de una DV debe haber una clara relación temporal entre el evento vascular, por ejemplo un Ictus, y el inicio de déficit cognitivo.

La DV es la segunda causa de demencia tras el Alzheimer. Así pues el diagnóstico temprano será fundamental para corregir los factores de riesgo implicados. Así se evitará en lo posible la progresión de la enfermedad. Su evolución dependerá de la de la enfermedad cerebrovascular. Por lo tanto, será diferente en cada persona.

¿Cuáles son los síntomas de la DV?

Los síntomas de la DV son:

  • Inicio brusco
  • Curso fluctuante y progresión escalonada
  • Antecedentes de riesgo vascular
  • Síntomas o signos neurológicos como parálisis
  • Problemas de memoria
  • Problemas de concentración
  • Síntomas depresivos asociados a la demencia
  • Otros síntomas pueden ser: Alucinaciones, delirios, irritabilidad con agresión física o verbal, inquietud e incontinencia.

¿Qué factores de riesgo existen para la DV?

Los factores de riesgo asociados a la demencia vascular incluyen a todos aquellos que lo son para el desarrollo de patología vascular.

La edad avanzada o mayores de 65 años tienen mayor probabilidad de sufrir DV. Además si se padece hipertensión arterial también aumentará la probabilidad. Otros factores de riesgo a tener en cuenta son la diabetes o el tabaquismo.  Controlando estos factores reduciremos la probabilidad de sufrir una demencia vascular.

Fuente:

Mimo Online