¿En qué medida nuestras emociones afectan a nuestra salud? ¿Pueden las emociones negativas provocar reacciones físicas? Queremos responder a estas preguntas a través de la Sociedad Española para el estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). Esta entidad une a diversas disciplinas en el estudio de estas patologías tan frecuentes en la sociedad actual. Además difunden conocimientos e información para aumentar la prevención del estrés, la ansiedad u otros problemas emocionales.

La valoración de las emociones

Las emociones o más bien su valoración y afrontamiento son clave en su gestión. Ante un problema, podemos sentir estrés o ansiedad. El cuerpo reacciona pudiendo producir algunos cambios como cefaleas o problemas intestinales. Así, la manera en que afrontemos estos problemas producirán unos cambios u otros en nuestro cuerpo.

Partiendo de la idea de que todas las emociones tanto negativas como positivas son necesarias, la intensidad de las negativas pueden perjudicarnos. Mantener en el tiempo y de forma intensa una emoción negativa podría hacernos más vulnerables a padecer algún tipo de enfermedad. En cambio, las emociones positivas favorecen la buena salud. En el siguiente enlace encontraréis un tríptico en el que explican detalladamente este proceso:

Triptico-Emociones-Salud

En él se detalla cómo el estrés afecta a los sistemas:

  • Inmunológico (disminuye defensas). Aumenta el riesgo de enfermedades.
  • Cardiovascular (aumenta la presión arterial). Incrementa el riesgo cardiovascular.
  • Gastrointestinal (cambios de ácidos gástricos). Aumenta el riesgo de problemas digestivos.

A su vez, ciertos hábitos de vida poco saludables pueden potenciar junto al estrés estos problemas. Por ello, nos proponen un decálogo de recomendaciones para gestionar las emociones y así combatir el estrés y la ansiedad y sus consecuencias:

Decálogo:

  1. Además de cuidarte físicamente, debes conocer cómo funcionan tus emociones, pues son muy importantes para tu salud.
  2. Aprende a reconocer, expresar y manejar tus emociones negativas.
  3. Valora los problemas de manera realista, no los magnifiques, dales la importancia que tienen.
  4. Aprende a relativizar: no merece la pena sufrir por pequeños contratiempos (atascos, discusiones, cambios de última hora…).
  5. Los problemas forman parte de la vida y resolverlos también. Adopta una postura activa para afrontarlos.
  6. Potencia tus emociones positivas: valora lo bueno de tu vida, disfruta de las relaciones sociales y familiares, haz cosas que te hagan sentir bien.
  7. Tener pensamientos negativos está relacionado con una peor salud. Practica el optimismo inteligente (el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío).
  8. Afronta la vida desde la tranquilidad: aprende a relajarte.
  9. Ya aprendimos que es importante cuidar nuestro cuerpo, nuestra alimentación y hacer ejercicio físico. Ahora le toca a nuestra mente: regula tus emociones, ¡es salud!.
  10. Si tus emociones te desbordan, solicita ayuda psicológica. Es una buena forma de empezar a ganar calidad de vida.

Si sigues estas recomendaciones conseguirás gestionar adecuadamente las emociones y los problemas que afrontas. ¿Quizás es la hora de ponerlo en práctica y cuidar tu salud física y psicológica? Si necesitas apoyo, ponte en contacto con nuestra consultoría MimoOnline y estaremos encantados de ayudarte.