¿Qué es la estimulación cognitiva en el envejecimiento?

La estimulación cognitiva consiste en una serie de ejercicios destinados a mantener  y mejorar capacidades. Por ejemplo la memoria, capacidad de expresarse, atención, concentración, capacidad para realizar operaciones matemáticas y praxias.

Estimulación cognitiva en ancianos

¿Cuando conviene poner en práctica programas de estimulación cognitiva en personas mayores?

Es recomendable realizar estimulación cognitiva, combinada con estimulación motora en cualquier caso. Pero se recomienda utilizarla en el inicio de un posible deterioro cognitivo. Para ello se incidirá especialmente sobre las capacidades que el mayor aún conserva. Y así mejorar su autoestima y potenciar una mejora general de la conducta y, por lo tanto, su capacidad de recuperación.

¿Por qué es tan importante la estimulación cognitiva?

No sólo los procesos neurodegenerativos, también la rutina en la vida de una persona mayor hace que ésta deje, poco a poco, de potenciar aspectos que requieren actividad cerebral. El aislamiento, el sedentarismo y la falta de sociabilización al que se ven sometidos muchos mayores, hace que dejen de ser esenciales aspectos tan importantes como la capacidad para mantener una conversación o la concentración. Este progresivo enclaustramiento hace que se sienta inseguro y frustrado cuando se relaciona socialmente. Esto repercute en un mayor aislamiento y por lo tanto, en una radicalización de la conducta de abandono.

Por eso uno de los primeros objetivos de los programas de estimulación cognitiva es hacer recuperar la autoconfianza y la capacidad para relacionarse con otros individuos. Hacer que vuelva a ser permeable a estímulos y reaccione ante ellos.

A medida que la intervención avance y se consoliden capacidades que aún no se han perdido, comenzarán a estimularse capacidades que ya no se utilizan o que se han perdido. Este proceso debe realizarse con sumo tacto para no dañar la autoconfianza y perder todo lo que se ha recuperado.

¿Quién puede realizar estimulación cognitiva?

Los programas de estimulación cognitiva deben estar tutelados por especialistas (geriatras, psicólogos, etc.) que determinarán cómo, cuándo y de qué manera deben estimularse las capacidades de la persona. Un grupo de logopedas y psicólogos deberían intervenir en las primeras fases del programa de estimulación, en las que el cuidador del mayor debería implicarse de forma más activa.

En cualquier caso, deben ser profesionales los encargados de analizar y evaluar la evolución del paciente. Así como establecer estrategias y variaciones de los ejercicios en función de los resultados.

 

Fuente: Mimo Online