Las caídas tienen consecuencias físicas y emocionales.

María Isabel Genua de la Fundación Matia (Organización sin ánimo de lucro centrada en el envejecimiento) nos explica en el siguiente artículo publicado en El Diario Vasco, cómo evitar las caídas en el envejecimiento previene la dependencia.

http://www.siis.net/documentos/hemeroteca/20130902-1.pdf

Según M.I. Genua, las caídas en este sector de la población tienen consecuencias no sólo físicas sino también emocionales. Por ello es necesario prevenirlas y en caso de producirse, encontrar las causas que las han producido para que no vuelva a ocurrir.

Una caída puede cambiar la vida de una persona mayor y convertirla en dependiente. Para evitar esta situación, retrasar la dependencia y aumentar la autonomía de las personas mayores y en consecuencia su calidad de vida, hay elementos que se pueden mejorar, como por ejemplo las barreras arquitectónicas o los hábitos de vida saludables (cuidar la alimentación y realizar ejecicio físico acorde a la edad).