Hoy queremos centrarnos en las actividades que se desarrollan en los centros de mayores. En concreto, las que ponen en práctica los terapeutas ocupacionales.

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Las distintas actividades pueden organizarse según el objetivo que se persiga:

  • Mejora de las funciones cognitivas, de la comunicación y las relaciones sociales. Estas actividades desarrollan las funciones básicas cognitivas. Por ejemplo la atención, la concentración, el lenguaje o la orientación: Reuniones de conversación y prensa (las sesiones se centran por ejemplo en comentar noticias de actualidad, charlar sobre hechos históricos que vivieron los residentes. Es importante que las personas mayores participen en la elección de los temas). Juegos de palabras (por ejemplo se puede elegir por turno una letra y decir palabras que empiecen por ella. O nombrar a los participantes. Existen muchas opciones. Se pretende mantener o mejorar la memoria y retrasar sus trastornos). Mejorar la atención (son ejercicios que mejoran el nivel de atención. Por ejemplo preguntar algo concreto a cada participante sobre un pequeño texto leído, como de biografías o hechos históricos).
  • Mejora de las funciones físicas. Las actividades que mejoran las funciones físicas pretenden aumentar el equilibrio, los reflejos o la movilidad entre otros fines. Algunas actividades pueden centrarse en el control de la respiración o por ejemplo la ejercitación de diferentes partes del cuerpo. Se pueden realizar ejercicios con cabeza y cuello, hombros, manos y muñecas…
  • Mantenimiento de la conexión con las tradiciones y la cultura popular. Los eventos relacionados con el pasado y las fiestas tradicionales mejoran el recuerdo de la infancia, de los encuentros familiares, etc. Además podemos aprovechar las nuevas tecnologías para conocer otras tradiciones que puedan ser interesantes para las personas mayores.

Las actividades a realizar en un centro para personas mayores nos ofrecen una posibilidad enorme de participación, de motivar, de activar, de estimular. Un poco de imaginación y tener en cuenta a los residentes a la hora de elegir son claves para crear actividades que mejoren su bienestar y calidad de vida. 

 

Fuente:

Vejez y Vida